miércoles, 10 de julio de 2019

Fallo del VI Certamen Internacional de Relatos Cortos sobre la Minería del Carbón


Fallo del VI Certamen Internacional de Relatos Cortos sobre la Minería del Carbón
Ya van 4 años consecutivos fomentando la cultura a través de este modesto certamen de relatos.
En ediciones anteriores hemos observado que el grueso de los escritos, tratan sobre muerte y pérdidas; y aunque es cierto que se ha perdido mucho en las minas, no menos cierto es que la gente ha tenido felicidad y oportunidades gracias al carbón. Por ello, el tema de este año ha sido el de "Momentos felices en torno al carbón".

Sabemos que no es un tema fácil, pero hemos recibido relatos de toda la península. En esta ocasión, ninguno de los participantes era extranjero, algo que ya era habitual en nuestro certamen.

La labor del jurado no es fácil, y en esta ocasión, ha estado bastante competido. Los relatos y autores premiados han sido los siguientes.


PRIMER PREMIO
3 pulseras (Luis San José López)


SEGUNDO PREMIO
Chocolate (Mari Carmen Galán Caballero)


TERCER PREMIO
Para los niños buenos (Juan Sabín Fernandez)



La entrega de premios tendrá lugar el viernes 12 de julio, en la casa del pueblo a partir de las 19:30 horas.

Desde el CIM, queremos agradecer a todos los participantes el haber dedicado su tiempo a participar en el concurso y es que nos da mucha alegría que haya tanta gente interesada en la cultura. Esperamos que el año que viene haya más participantes además de los de este año y que no se pierdan las ganas de escribir.

Aprovechamos para recordaros que todos los participantes tenéis 2 entradas gratuitas para visitar el Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán y para disfrutarlas, solo nos tenéis que llamar, identificaros y decirnos cuándo vais a venir.

Muchas gracias a todos y nos vemos el año que viene.

martes, 9 de julio de 2019

¿Por qué arde el carbón?


Todos sabemos que las rocas no arden. Si les acercamos una llama, se calientan, pero no arden. Esto es así, pero el carbón es una roca y el carbón arde. ¿Entonces, cómo es esto posible? Vamos a explicarlo de forma sencilla para que lo podáis entender.

El carbón está formado por materia vegetal de hace 300 millones de años. Las plantas fijan el carbono gracias a la energía del sol y lo almacenan en forma de celulosa y lignina, moléculas ricas en carbono que son las que forman la madera. Durante el Carbonífero, se acumularon en el fondo de las zonas pantanosas y se transformaron en carbón, aumentando su concentración de carbono desde un 50 hasta más de un 90%. De esta forma tenemos un mineral compuesto en su mayor parte por carbono, o lo que es lo mismo, un enorme almacén de energía.



¿Te suena eso de que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma? Pues es la base para entender todo esto. Para que los átomos de carbono se unan a otros átomos diferentes y formen las moléculas de la madera, se necesita una gran cantidad de energía, que es extraída por las plantas del Sol. Mediante la fotosíntesis, la energía que mantiene vivo nuestro planeta, se almacena en los enlaces que unen los distintos átomos y permanece estable hasta que ese enlace se rompe, momento en el que la energía se libera.


Cuando acercamos una llama al carbón, lo que estamos haciendo es aplicar energía y si se mantiene el tiempo suficiente, será capaz de romper los enlaces de las moléculas de carbono. La energía almacenada se empieza a liberar en forma de luz y calor, creando una reacción en cadena y rompiendo más enlaces. Los átomos de carbono que quedan libres, utilizan una pequeña cantidad de energía de toda la que se está liberando, para unirse al oxígeno del aire y formar CO2, una molécula mucho más pequeña y con menor energía almacenada, que además es un gas de efecto invernadero.

Espero que te haya quedado claro cómo es el proceso por el cual el carbón arde, pero si no es así, o quieres saber más sobre cualquier tema relacionado con el carbón, puedes venir a visitarnos al Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán ¡te estamos esperando!