miércoles, 25 de abril de 2018

Minas de Riotinto (Huelva)

Vista aérea de la Corta Atalaya, Riotinto (Hammer Dron)
Vista aérea de la Corta Atalaya, Riotinto (Hammer Dron)

Nuestro viaje minero llega a su fin, pero terminamos por todo lo alto. Llegamos a las minas de Riotinto de noche y nos quedamos maravillados al contemplar el espectáculo de luces de las instalaciones del "Cerro Colorado". El día siguiente iba a ser duro, así que decidimos irnos pronto a dormir para madrugar y poder ver la corta con luz. Y dicho y hecho, allí nos presentamos en un mirador, contemplando la inmensidad del socavón escavado en la roca para la extracción de cobre y el ir y venir de inmensos camiones y excavadoras.

Camión en el Cerro Colorado (Riotinto)
Camión en el Cerro Colorado (Riotinto)

Hay indicios de explotación humana en las minas de Riotinto desde hace 5.000 años y es que se encuentra dentro de la Faja Pirítica Ibérica, que es la mayor concentración de metales no férricos del mundo.
Aunque el grueso de la extracción es el cobre, también son importantes las cantidades de zinc, plomo, azufre, plata y oro. La mina estuvo cerrada un tiempo, pero con la revalorización de los metales ha vuelto a funcionar.

Guías del CIM de Barruelo en la puerta del museo minero de Riotinto
Guías del CIM de Barruelo en la puerta del museo minero de Riotinto

Después de contemplar las vistas, nos fuimos a visitar el museo del parque minero. Optamos por la entrada conjunta para visitar todas las instalaciones, que por 19€ incluye el museo, la visita a la peña del hierro (una explotación a cielo abierto), un recorrido en un tren minero y la visita a la casa 21, típica construcción de finales del XIX.
El museo es muy grande y para verlo todo hay que echar tiempo.  A pesar de que las instalaciones son viejas (como en nuestro centro), la calidad expositiva es muy buena y te ayuda a comprender la historia del pueblo y las minas. Tienen incluso la recreación de una mina romana con una locución que te va explicando las diferentes salas. También es patente la importancia que tuvo el tren en la zona y conservan en el museo locomotoras y coches cama de vía estrecha.

Peña de Hierro (Riotinto)
Peña de Hierro (Riotinto)


Al terminar la visita al museo, hay que coger los coches y seguir a uno de los guías hasta la "Peña de Hierro". Este es el único punto flaco que encuentro a la visita porque se forma una caravana considerable. Nosotros fuimos en enero y éramos más de 20 coches, así que en verano o Semana Santa tiene que ser un caos, pero el caso es que funciona y llegamos todos a destino. se trata de una corta (explotación a cielo abierto) abandonada a la que se accede a través de una galería ferroviaria. Estas se construyeron para sacar el mineral del fondo de la corta ya que los ferrocarriles no pueden ascender pendientes. Nos pusimos los cascos y recorrimos los 200 metros del túnel hasta llegar al lago artificial del fondo de la corta. Los colores de la roca son maravillosos, pasando del blanco puro al rojo intenso. El guía nos explicó muy bien el sistema de extracción y el contexto histórico necesario para entender todo perfectamente.


Río Tinto
Río Tinto

Una vez vista la corta montamos de nuevo en el coche para ir al tren minero. Se tendió una línea férrea de 84km entre Riotinto y el puerto de Huelva, para transportar el mineral hasta los barcos que lo llevarían al Reino Unido. Se han recuperado 12 km y te llevan en locomotoras y vagones de la época, restaurados para tal efecto. El primer domingo de cada mes, entre noviembre y abril, se fleta una locomotora a vapor para realizar el recorrido y está considerada como la más antigua de España en funcionamiento.
durante el recorrido de hora y media, el guía te va explicando todos los aspectos históricos sobre el ferrocarril y el entorno. Si a eso le sumamos las vistas increíbles que parecen sacadas de otro planeta, pues tenemos una de las actividades lúdico-culturales más alucinantes a las que he asistido. Poder ver el Río Tinto con su gama de colores vivos, las escombreras, estaciones abandonadas... Es un paisaje espectacular. Hay una parada corta, de unos 10 minutos, en la estación del fraile donde puedes bajar al río. Es muy curioso porque no se ven artrópodos acuáticos, ni algas, ni peces, ni pájaros en el agua. Son aguas tan ácidas y cargadas de metales pesados, que la vida macroscópica es inviable. Sin embargo, hay unas bacterias adaptadas a vivir en estas condiciones y se llaman bacterias extremófilas. La NASA estuvo estudiando estas formas de vida ya que se dan en condiciones similares a las que podríamos encontrar en Marte y poder entender mejor cómo pudo surgir la vida en el planeta rojo.


Cocina de las Casa 21 (Riotinto)
Cocina de las Casa 21 (Riotinto)

Después de toda la mañana (5 horas) visitando el parque minero, hicimos una parada para comer, hacer fotos y contemplar las vistas de "Corta Atalaya" y de nuevo al "Cerro Colorado", para terminar viendo la Casa 21. Se trata de una casa de arquitectura típica inglesa (ya que la compañía propietaria de las minas era del Reino Unido) que han conservado y restaurado para mostrarnos como vivía un ingeniero medio de finales del siglo XIX.

A pesar de la gran cantidad de cosas que tienen para ver y que puede resultar algo cansado, recomiendo al 100% comprar la entrada completa con todas las actividades ya que se aprende muchísimo, la calidad de los guías es fantástica y los paisajes se quedarán en tu retina para siempre. En este enlace podéis encontrar toda la información relativa al Parque Minero de Riotinto y poder así planificar vuestra visita.

Nuestro viaje por el sur termina aquí, pero seguiremos visitando otras minas y contándoos nuestra experiencia para daros toda la información posible.
Y recuerda que si quieres conocer más a fondo la vida en torno a las minas de carbón de la provincia de Palencia, puedes venir a visitarnos al Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán. ¡Te estamos esperando!

Óliver del Nozal