miércoles, 20 de junio de 2018

Pozo Bárbara. El primer pozo de Barruelo.


Pozo Bárbara (Barruelo de Santullán) 1873
Pozo Bárbara (Barruelo de Santullán) 1873
Tras tres décadas explotando el carbón de la cuenca del Rubagón con minas de montaña, las reservas en superficie empezaban a ser insuficientes y era necesario buscar el mineral que se encontraba por debajo del nivel del río. Para afrontar este reto, en 1873, la empresa concesionaria de las minas de Barruelo (Ferrocarriles del Norte) hace una gran inversión para modernizar la maquinaria y crear el primer pozo vertical de la localidad palentina.
A la creación del pozo, le acompañó la construcción de un lavadero Evrard, único en el país y que costó 280.000 pesetas (1.683€) y una briquetera Bouriez con un coste de 296.000 pesetas (1.779€). Estas cifras astronómicas para la época, nos dan una idea de la importancia de las minas de Barruelo, de las que se nutrían las locomotoras de la empresa ferroviaria.

Grabado del Pozo Bárbara (Barruelo de Santullán) 1883.
Grabado del Pozo Bárbara (Barruelo de Santullán) 1883.

Volvemos al Pozo Bárbara, que inicialmente tenía un castillete de madera de 10 metros de altura, pero que en poco tiempo se quedó "pequeño" y hubo que cambiarlo también por el deterioro sufrido. El castillete elegido es posiblemente uno de los más bonitos que se han instalado en la provincia, procedente de Bélgica y con más de 44 toneladas. Sus 28 metros de altura se dividían en 2 niveles, uno a la altura del brocal por el que salía el carbón y otro a 11,9 m por el que salía el escombro a través de un puente. La parte alta del parque de Barruelo es la escombrera que se formó durante el laboreo de nuestro primer pozo.
El coste total de la compra del castillete, el transporte desde Amberes, las aduanas y montaje ascendió a 32.632,70 pesetas (196€), una pequeña fortuna que permitiría aumentar la producción de las explotaciones de la cuenca.

Planos del Pozo Bárbara (Barruelo de Santullán) 1873
Planos del Pozo Bárbara (Barruelo de Santullán) 1873

El pozo tenía una profundidad de 90 metros, pero los últimos 20 pertenecían a la caldera, que es el lugar donde se acumula todo el agua que se va filtrando para su posterior extracción. Esta se llevaba a cabo a través de unas cajas de madera, adosadas a las jaulas y que en cada viaje podían extraer poco más de un metro cúbico. A medida que las explotaciones se hacían más importantes, la cantidad de agua filtrada aumentaba y en momentos puntuales, se llegaron a utilizar las 2 jaulas únicamente para la extracción del agua. Este sistema mantenía constantemente una jaula dedicada al desagüe, por lo que la extracción era la mitad de lo que se podía conseguir. Por ello se decidió invertir en una bomba de extracción de 60 cv que funcionaba con vapor y que permitía el desagüe de unos 80 metros cúbicos de agua por hora. Este cambio permitió al pozo Bárbara extraer 60.000 toneladas de carbón al año, reduciendo costes y aumentando el beneficio de la empresa. Como dato curioso, se necesitaban 180 kg de hulla para producir el vapor necesario para mover la bomba.

Grabado en el que se ve el Pozo Bárbara, Barruelo al fondo y el cerco industrial a la izquierda.
Grabado en el que se ve el Pozo Bárbara, Barruelo al fondo y el cerco industrial a la izquierda.

El acceso de personal se hacía a través de una escalera excavada en la roca, por la que los obreros tenían que descender 278 escalones. El material sin embargo, salía en vagones de madera que podían cargar 700 kg de carbón cada uno y que ascendían en unas jaulas de un solo piso tiradas por un motor de 25 cv.
La visión de este castillete rodeado de un pueblo que bullía vida, el ir y venir de los vagones hacia el cerco industrial... tuvo que ser algo muy especial.
Las circunstancias quisieron que poco tiempo después, Ferrocarriles del Norte empezara a comprar carbón a las minas del valle de Aller en Asturias, propiedad del Marqués de Comillas (uno de los mayores accionistas de Norte). Un fallo en la ejecución de la perforación del pozo, hizo que la caña no estuviera bien aplomada y perdiera sección a medida que se iba profundizando y junto con otra serie de pequeños problemas, fueron el fin del pozo Bárbara. 
Mientras que en Asturias se extraía carbón en minas de montaña (a excepción del Pozo de Arnao), en el valle de Santullán ya había 3 pozos verticales en el siglo XIX: Bárbara, Jovita y Rafael.

Si quieres saber más sobre la historia de Barruelo o sobre cualquier otro tema relacionado con el carbón, no dudes en venir a visitarnos al Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán. ¡Te estamos esperando!

Óliver del Nozal