miércoles, 8 de agosto de 2018

El Grafeno. Posible futuro para nuestras minas.


Casi seguro que todos habéis escuchado alguna vez la palabra grafeno, pero puede que no todos sepáis lo que es. Se trata de una sustancia que promete revolucionar la tecnología en todos los aspectos.
Pero, ¿qué es?. El grafeno es una lámina de 1 átomo de espesor compuesto por carbono puro y dispuesto en una forma regular hexagonal. Supongo que después de leer esto estaréis igual que al principio, pero si os digo que una lámina de 1 m2 pesa 0,77 miligramos, que es más duro que el diamante y 200 veces más resistente que el acero, ¿qué? ¿A que ahora lo veis con otros ojos?


Estructura del grafeno a base de átomos de carbono

Sus bondades no acaban ahí; además de lo ya dicho, es un súper conductor y los electrones pueden moverse a velocidades cercanas a las de la luz y se calienta mucho menos que el silicio, por lo que es ideal para la fabricación de circuitos eléctricos. Es un material tan flexible como el plástico y extremadamente denso, por lo que ningún átomo puede atravesarlo. 
He dejado lo mejor para el final. Si hasta ahora ya te parecía una pasada, verás con estas tres características:

 -Es completamente natural, reciclable y no contamina.
 -Es autorreparable. Si tiene un agujero, le agregas carbono y se repara solo (al menos  a nivel    microscópico).
 -No necesita corriente eléctrica, ya que usa la luz como fuente de energía, limpia e inagotable. ¿Imagináis circuitos eléctricos que no necesiten estar enchufados para funcionar?

Ya tenemos una idea más o menos clara de lo que es el grafeno y gracias a sus características se puede utilizar, además de para circuitos eléctricos, para carrocerías de todo tipo de vehículos, pinturas ultra resistentes, tejidos especiales, blindajes, elementos de seguridad... sus usos son tantos como podamos imaginar.



Esta sustancia se da de forma natural, pero suele estar "contaminada" con otros minerales, y para aprovechar al máximo sus especiales características, tiene que estar pura. Aquí es donde nos encontramos con el problema y es que extraerlo con una gran pureza es muy costoso. Se puede hacer de forma casera colocando una cinta adhesiva en una mina de lápiz, que está hecha de grafito. El grafito es un apilamiento de innumerables capas de grafeno, por lo que no es descabellado pensar en que se puede extraer también del carbón. En algunos países como, Estados Unidos o Polonia, ya se está haciendo y en España se encuentra en fase experimental. Un equipo de geólogos y físicos con base en la facultad de Ciencias de la Tierra y Física de la Materia Condensada de la Universidad de Cantabria, están estudiando el aprovechamiento de ciertos carbones de León y Palencia para la extracción de grafeno con la suficiente pureza.
De encontrar viabilidad al proyecto, sería una gran noticia para nuestra zona ya que las minas se mantendrían abiertas, se crearían puestos de trabajo y el carbón extraído no se quemaría, por lo que no habría contaminación, que es el mayor problema. Actualmente, las minas de carbón de nuestro país son dependientes de las subvenciones de Europa y esta ha fijado la fecha para dejar de dar ayudas al sector. Será el 31 de diciembre de 2018, por lo que las empresas mineras deficitarias tendrán que echar el cierre.
De salir adelante la extracción de grafeno en nuestras minas, podríamos frenar la despoblación tan brutal a la que se enfrentan las cuencas mineras y poder dar un futuro a estos pueblos de montaña. 

Si queréis saber más sobre el grafeno, o sobre cualquier otro tema relacionado con la minería del carbón, no dudéis en venir a visitarnos al Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán. ¡Os estamos esperando!

Óliver del Nozal