miércoles, 27 de julio de 2016

El Guaje. El Ayudante del Minero.

Grupo de Guajes con las palas
Grupo de Guajes con las palas

El carbón empieza a tomar verdadera importancia en nuestro país a mediados del Siglo XIX, una época en la que los núcleos familiares estaban compuestos por tres generaciones, abuelos, padres y varios hijos. Son muchas bocas que alimentar, por lo que los niños tenían que empezar a trabajar desde una edad muy temprana. En las zonas rurales era habitual que asistieran al colegio unos pocos meses durante el invierno, para dedicarse el resto del año al trabajo en el campo, pero esto cambió con la llegada de capital extranjero para iniciar las explotaciones mineras.
Comenzaron a crearse muchos puestos de trabajo, con la promesa de un buen sueldo futuro, algo muy goloso para esas familias numerosas.


Guaje posando con una lámpara de seguridad
Guaje posando con una lámpara de seguridad

La edad mínima para entrar a trabajar en la mina se estableció en 1931 en los 14 años, pero había muchos niños que mentían sobre su edad para poder entrar antes, con 12 o 13 años. Esto les provocaba un miedo atroz, pero al mismo tiempo, un orgullo inmenso por ganarse un jornal con un trabajo de hombres. A todos estos niños que entraron a la mina se les empezó a llamar guajes, y como solían ser casi todos los del pueblo, se extrapoló la palabra para referirse a todos los niños en general. Hoy en día en una palabra común en las cuencas mineras del norte palentino, León y Asturias.


Grupo de mineros entre los que se encuentran algunos guajes
Grupo de mineros entre los que se encuentran algunos guajes

Normalmente tenían los trabajos menos gratos, como todo ayudante y aprendiz, pero sabían que si se esforzaban y aprendían rápido, obtendrían un buen sueldo y tendrían mejores trabajos, aunque podrían ser más peligrosos.
Pero, ¿de dónde viene la palabra guaje? Hay varias teorías, pero de todas ellas hay una que tiene más fuerza.
Lo primero que tenemos que tener claro es que se escribe guaḥe, ya que en asturiano no existe la j castellana. Esa h con un punto debajo es una hache aspirada, muy típica del inglés y del alemán y que a los españoles nos cuesta mucho pronunciar, como por ejemplo en la palabra "house".
Para encontrar el origen de la palabra, nos remontamos a la construcción del primer pozo de carbón en España en 1833, el pozo de la mina de Arnao (Asturias). Varias de las galerías de esta mina están debajo del mar, siendo la única con estas características en Europa y de este pozo salía la primera línea férrea del país (1836) por lo que os recomendamos la visita a su museo. Todo esto se llevó a cabo con capital extranjero, principalmente belga, siendo también los primeros ingenieros de esa nacionalidad.
Uno de los trabajos de estos niños mineros era empujar los vagones, que en alemán se escribe wagen (pronunciado baguen), pero en flamenco (uno de los idiomas oficiales de Bélgica) se pronuncia huaghe. Es fácil entender como para el oído de un asturiano suene a guaḥe, refiriéndose a los niños que trabajaban empujando las vagonetas o wagen.

Si quieres saber más sobre cualquier tema relacionado con la minería del carbón, no dudes en venir a visitarnos al Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán ¡Te estamos esperando!

Óliver del Nozal